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Por qué las empresas necesitan gente con una mentalidad global

Charles Green

Alex Robbio


November 28th, 2018

Hace poco estaba hablando con Alex Robbio, Presidente y Co-fundador de Belatrix, sobre su reciente mudanza a Barcelona, donde establecerá la presencia de Belatrix en Europa. Nacido y criado en Argentina, Alex se mudó a los Estados Unidos hace más de diez años y ahora está viviendo en España, por lo cual podemos decir que Alex se ha convertido en un verdadero ciudadano del mundo. En muchos sentidos nuestras vidas han tomado un camino similar pero diferente al mismo tiempo – yo me crié en el Reino Unido, me mudé a Holanda para estudiar, y luego trabajé durante muchos años en Alemania. En el 2014 me incorporé a Belatrix y desde entonces he estado trabajando en Perú. Ambos reconocemos lo afortunados que hemos sido al haber podido vivir estas experiencias que nos han hecho las personas que somos hoy.

Alex y yo estábamos meditando sobre lo que significan estas experiencias – y decidimos escribir este artículo juntos sobre cómo se está volviendo más importante para los emprendedores y las empresas, tener gente en sus equipos con esta mentalidad global, y también para que los padres puedan ver cómo sus hijos pueden sacar provecho de ella. Desafortunadamente, en los negocios, el alto rendimiento en un ámbito local no necesariamente se traslada en éxito en el exterior. Como indica la publicación Harvard Business Review, “muchos ejecutivos inteligentes y talentosos fracasan de manera espectacular en roles en el exterior”. Esto por supuesto tiene consecuencias inevitables para las empresas al expandirse internacionalmente.

Pasar de una mentalidad local a una global

Ambos vivimos fuera de los países en donde nacimos durante muchos años. Mientras pensábamos en ideas para el artículo hablamos sobre cómo pasamos de tener una mentalidad local o “nacionalista” a ver el mundo en una manera más integrada. Bromeamos sobre cómo el nacionalismo, sobre todo en Argentina, sólo importa durante el Mundial. Sin embargo, mientras que para nosotros esto se ha vuelto natural, vivir fuera de tu país de origen a largo plazo no es usual – según estimaciones de la ONU la cifra ronda el 3% de la población mundial.

Aunque poco común, las aptitudes que se aprenden, especialmente en lo que describiríamos como tener una “mentalidad global”, se están volviendo más importantes a medida que el mundo se vuelve más interconectado. Esto ocurre en particular con los emprendedores. Como dice Alex, vivir en el exterior te impulsa a ver las cosas desde otra perspectiva que podrías no haber tenido en cuenta hasta el momento – a desafiar tus modelos mentales existentes. Gabriel Martino, CEO de HSBC, habló a principios de año en Argentina sobre la importancia de que las pequeñas y medianas empresas se integren al mercado global – y son justamente estas empresas jóvenes, que le dan prioridad a lo global, las que se convertirán en las marcas de Argentina, como hemos visto en empresas como MercadoLibre.

La importancia de tener una mentalidad global para las empresas de servicios

Para futuros emprendedores, uno de los aspectos más fascinantes de tener una mentalidad global es tener en cuenta el rol de los servicios. Incluso para productos materiales, en el mundo de alta tecnología de hoy, impulsado por Big Data y la Internet de las Cosas, el valor de los productos está viniendo cada vez más de los servicios relacionados con ellos. Estamos viendo bienes y productos materiales de todas las industrias convertirse en servicios, y a la producción convertirse en “producción servicializada” – donde los productores generan ingresos a partir de servicios relacionados. Pensemos en BMW y su servicio DriveNow de préstamo de vehículos o carsharing, o en Rolls Royce, cuyos servicios de mantenimiento continuo se han convertido en generadores de ingresos tan importantes como su experiencia en ingeniería tradicional para la construcción de motores para aerolíneas. Las empresas de servicios no pueden ser efectivas en un mundo globalizado e interconectado sin personas que tengan una mentalidad global que puedan entender la situación específica de cada cliente.

Por supuesto, los servicios no son los únicos que requieren esta perspectiva global. Vender productos a diferentes mercados es más fácil que nunca, pero a menudo requiere una personalización para mercados geográficos específicos. Si bien desde una perspectiva tecnológica podemos organizar las herramientas y los procesos para construir una organización internacional que pueda vender en todo el mundo, es mucho más difícil construir una cultura que pueda unir a los trabajadores y hacer que la empresa sea un éxito. La investigación académica ha demostrado un fuerte vínculo entre los ejecutivos que tienen esta mentalidad global y la tendencia de las empresas a la internacionalización.

Desarrollar tu mentalidad global – y la importancia de tener un plan B

Aunque muchos de los pasos que Alex y yo hemos dado pueden parecer un poco locos, fueron en realidad pensados cuidadosamente en nuestros caminos. Justamente como deben hacer los emprendedores, ambos teníamos un plan B y habíamos contemplado el peor de los casos si las cosas no salían bien.

Alex a menudo hace referencia al libro “Loco por emprender” (Crazy is a compliment) de Linda Rottenberd, la fundadora de la organización de emprendedores Endeavor, donde Linda analiza cómo mitigar el riesgo. Nosotros tomamos en cuenta los beneficios que estos pasos traerían para nuestras carreras y nuestras vidas personales. A Alex lo motivaba, además de la oportunidad de hacer crecer a Belatrix, poder darles a sus hijos las mismas oportunidades que él tuvo al mudarse a los Estados Unidos con su familia a una edad temprana. Yo buscaba un nuevo desafío y hacer algo un poco diferente – la oportunidad de mudarme a otro país, aprender otro idioma, otra cultura; que a su vez me ha abierto puertas, tanto profesional como personalmente.

Los componentes de una mentalidad global

La publicación Harvard Business Review destaca cómo una mentalidad global se compone de un capital intelectual, psicológico y social. Una parte central del capital psicológico supone lo que podemos llamar una “mentalidad de aprendizaje”. En Belatrix hace un par de años realizamos evaluaciones psicológicas para ver cómo estábamos abordando el aprendizaje y el trabajo. Los psicólogos proporcionaron un reporte que indicó exactamente eso – yo obtuve una puntuación alta en tener esta mentalidad de aprendizaje. Esta mentalidad es uno de los factores que contribuyen al éxito en ámbitos internacionales.

Como ejemplo de esto, cuando me mudé a Alemania no sabía nada de alemán. Pasé los siguientes años destrozando el hermoso idioma de Goethe y Brecht, pero poco a poco fui mejorando. Pasar tres horas por día en clases de integración aprendiendo alemán con gente de todo el mundo, desde Afganistán hasta Turquía, me ayudó a tener una base sólida para el idioma y al mismo tiempo me aportó una introducción cultural a la diversidad del país. Cuando me mudé a Perú usé el mismo enfoque.

En conclusión

Tener éxito hoy en día significa dejar de tener una mentalidad local y nacionalista. Esto implica asumir riesgos calculados tanto en nuestra vida profesional como en nuestra vida personal.

En las próximas semanas en Belatrix, publicaremos perfiles de personas que han hecho exactamente eso. Personas que han aprovechado las oportunidades que tenían disponibles, ya sea para vivir y trabajar en otro país, o para crecer dentro de la empresa en un rol diferente. Tanto Alex como yo estamos ansiosos por compartir estos perfiles.

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